# por álvaro · 20 July 10 · 8 comentarios, escribe el tuyo
Ayer volvía a casa en bici y crucé la pasarela que une la Casa de Campo con la zona de la calle Ribera del Manzanares. Según bajaba por la pasarela me crucé con unas señoras y justo pensé que bien podía ser un poquito más ancha (la pasarela, no las señoras). Y fíjate tu por dónde que según llego abajo veo un bonito cartel que me indica que mis deseos son órdenes: acaban de empezar a hacer una nueva pasarela.
¿Y cuánto cuesta hacer una pasarela por encima de una autopista? ¿100.000 euros? ¿200.000? ¿500.000? Parece que algo más:

Si amigos, nada más y nada menos que 3 millones y medio de euros.
Esto es economía sostenible y lo demás son tonterías.
PS. Buscando por las interwebs he visto que parece que no se trata solo de la pasarela, si no también de un trozo de carril bici que se extiende unos cientos de metros, pero no mucho más. En la web del Ayto. no he podido (o sabido) ampliar información, solo he visto la notificación de la licitación de la obra (que contiene la misma información que el cartel expuesto a pie de obra).
Te ofrecen un formulario para “contactar con ellos“; les he escrito preguntando detalles acerca del abultadísimo presupuesto de la obra. Cuando me contesten actualizo.
# por álvaro · 23 June 10 · comenta!
Madrid, martes 22 de junio, diez menos cuarto de la mañana. Cojo un taxi. El taxista me saluda lamentándose de que desde las 8 de la mañana sólo ha ganado 5 euros. Una señora mayor que iba al ambulatorio. Dice que esto cada día está peor. Que todas las paradas de taxis llenas a las 9. Que la actividad ha bajado mucho pero cada vez hay mas coches en la calle. La verdad tiene que ser duro currar 12 horas al dia sin saber qué vas a sacar exactamente.
Nos acercamos al destino. Tiene que mirar deprisa y corriendo el callejero (es un Mercedes sin GPS), no se aclara y acabamos dando vueltas. Al llegar, no tiene cambio.
Y entonces pienso aquello de que la suerte es para quien se la trabaja. Al menos un poquito.
# por álvaro · 15 June 10 · comenta!
Otra nueva gran presentación de Reed Hastings, fundador (en 1997) y CEO de Netflix (por cierto, también es filántropo).
(via Mark Cuban, via alguien en Twitter cuyo rastró perdí – lo siento!
Aprovecho para referenciar otra presentación muy interesante de hace algún tiempo:
(Netflix ha subido un 235% en el última año; el día que presentaron los resultados del 2010 Q1 subieron un 25%)
# por álvaro · 8 June 10 · 9 comentarios, escribe el tuyo
En EEUU las grandes universidades y los grandes museos, incluso grandes parques, han sido creados o se mantienen gracias al filantropismo de gente con mucho dinero. Gente que se ha forrado a lo largo de su vida y que decide donar parte de su fortuna para hacer algo útil por la sociedad en la que vive.
Es el caso de la Universidad de Stanford, El Museo de Historia Natural en Nueva York, La Smithsonian Institution…
Viajamos al presente y nos encontramos con nuevos filántropos como Pierre Omidyar, el creador de eBay, o Mike Klein, quien puso en marcha la Sunlight Foundation poniendo 3,5 millones de dólares de su bolsillo para arrancar el proyecto.
Podéis consultar el listado completo de donaciones que ha recibido la Sunlight, y ver que la Omidyar Network ha invertido hasta la fecha más de 300 millones de dólares en proyectos sociales.
Mike Klein es un empresario “tradicional”: socio de una constructora, fundó una empresa de acceso a información inmobiliaria en tiempo real, tiene una empresa de transporte, una red de gimnasios, ha tenido restaurantes…
¿Qué lleva a una persona así a crear una fundación para aumentar la transparencia del gobierno? ¿Qué lleva a P. Omidyar a meterse en un montón de iniciativas non-profit?
Supongo que, simplemente, pensar que hay cosas que deberían funcionar de otra forma, y poner medios para tratar de conseguirlo. Puede también que la falta de determinados servicios públicos en Estados Unidos fomente que haya gente que quiera cubrir esos huecos. Y puede que en España ocurra lo contrario: que como tenemos la conciencia de que todo lo público lo debe proporcionar el estado, nos quedamos quietos.
En España, como en cualquier sitio, hay gente con dinero suficiente para donar a este tipo de iniciativas. Y seguro que hay gente que lo está haciendo, pero a lo mejor no son figuras tan públicas. Los únicos que conozco son François Derbaix y su mujer Marta Esteve (de Toprual y Rentalia), que han puesto 70.000 euros hasta el momento para construir Voota.
Ante la falta de agilidad de la administración pública, su torpeza para llevar a cabo determinadas iniciativas y su desmesurado e ineficientísimo uso de recursos en la ejecución de cualquier proyecto, la figura del filántropo es necesaria para ejecutar proyectos que luchen por mejorar nuestra sociedad.
¿Qué otros filántropos existen en España? Y si no existen, ¿por qué no hay filántropos en España?
# por álvaro · 8 April 10 · 2 comentarios, escribe el tuyo
O: yo también fuí un fanboy adolescente. O: el fanboy, nace o se hace?
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Siempre dije que nunca haría una cola a las puertas de una Apple Store, o si no lo dije, lo pensé. Me rio de los fanboys, y no hay nada que defina mejor a un fanboy que hacer una cola el día de un lanzamiento. Esto es lo que estaba pensando el pasado 3 de abril a las 7 de la mañana mientras salía de mi casa (temporal) en San Francisco para dirigirme a One Stockton St – si: la dirección de la Apple Store.
Hacia dias que había reservado mi iPad; mi plan era pasarme por allí y, si no había mucha cola, hacer un rato el fanboy y traérmelo a casa. Además de no verle mucho sentido al tema de hacer una cola exagerada, tenía que salir pitando para llegar sobre las 10.30 a las oficinas de Google en Mountain View, a una hora al sur de San Francisco, para asistir al WhereCamp.
Cuando llegué a las 7.30 la cola era razonable – asi que me quedé. Bueno, de hecho había dos colas: una para los que habiamos reservado y otra para los que no. Y ambas eran igual de largas: apenas unos 30 metros a esas horas – a quien se le ocurre venir a hacer la cola sin haber reservado? Un montón de empleados de Apple ya andaban por allí. Los muchos frikis, periodistas, y gente haciendo variada publicidad empezaron a llegar un poquito más tarde.

A saber: joven asiática promocionando un zumo con burbujas en lata (la primera parte de mi desayuno), varios de Lonely Planet anunciando un concurso para dar a conocer sus nuevas apps para el iPad, y repartiendo bollos de canela y donuts; unos cuantos repartiendo de fliers de nuevos servicios web, fundas para el iPad con descuento si la comprabas ese mismo día, un tio con un soporte de plástico donde encajabas un iPhone y tenías una guitarra… Y varios más con desayuno, incluyendo a los de Apple que se hicieron con un carrito del Starbucks y un buen montón de cajas de donuts y recorrían amablemente la cola.
Periodista belga buscando belgas; otro de la revista Stern haciendo una serie de retratos; delante mío un chico australiando, uno inglés, dos japoneses… todos afirmaban, como yo, que “pasaban por alli”, y que el iPad no era el motivo exclusivo de su viaje.
Con tanto movimiento la espera se hizo entretenida y la emoción de tanto fanboy, profesional o no, se respiraba en el ambiente. De pronto ya solo quedaban unos minutos para las 9. La cola ya daba la vuelta a la esquina. El tráfico y la vida normal de las calles había comenzado. Empleados de Apple repasaban la cola para confirmar los nombres y el pedido de las reservas. El momento se acercaba.
9.01 según mi iPhone, cuya hora se sincroniza con los servidores de Apple: los gritos y aplausos en la zona delantera de la cola anuncian el momento. Pocos minutos mas tarde llega otra oleada de ovaciones: se trata del primer comprador saliendo con su trofeo. Los empleados de Apple están desplegados formando un pasillo en la entrada de la tienda, y son los encargados de calentar el ambiente, aplaudiendo y animando a los fanboys. Yo deseé que hubiese una puerta trasera, pero también tuve que pasar por el trámite cuando llegó mi momento.

Que llegó sobre las 9.15. En la puerta te preguntan el nombre, te presentan al que será tu vendedor, le das la mano como si te fueses a ir de cañas con él… Y al lío: le confirmas tu pedido, te ofrece todos los accesorios (no cogí ninguno), y te invita a abrir el cacharro y enseñarte todo lo que quieras. Yo pagué por las buenas ya que tenía que salir pitando, y cuando atravesaba el pasillo de salida traté de agachar la cabeza y pasar desapercibido para no destapar mi condición de fanboy circunstancial.
Y ya: los dos iPads que compré aguantaron en el maletero del coche hasta que llegué a casa por la noche y pude jugar con ellos. Aunque eso es otra historia… O al menos, otro post.
PS: post escrito desde mi iPad con la excelente aplicación de WordPress a troporrochientosmil metros de altura cruzando el Atlántico de vuelta a casa, mientras estoy sentado al lado de un chico con… si, otro iPad. Lo que me hace pensar que no seremos los únicos en este avión.
# por álvaro · 28 January 10 · 11 comentarios, escribe el tuyo
Todo empezó hace casi dos años con este comentario en el antiguo blog de El Pingüe Gourmet. ¿Y si fuese posible un Etsy de comida? Pequeños productores vendiéndote directamente sus viandas. Conversaciones de justo un año después con los chicos de Delifunart reavivaron la chispa. A mi hermana le pareció interesante y se apuntó. Pensamos un dominio, hice algunos prototipos en mis ratos libres, y contratamos a un freelance, Carlos, para que lo empezase a desarrollar.
Después del verano (y los previsibles momentos de bajón que acechan a cualquier proyecto en el que no estés full-time) decidimos que o le dábamos un empujón o lo poquito que habíamos hecho se quedaría en nada. Ayudó mucho el consejo de Marta y Frans. Así que aprovechando la coyuntura de que mi hermana estaba harta de su trabajo como auditora, decidió lanzarse a liderar el proyecto.
Abrimos el site al público en torno al 20 de noviembre. El site está muy verde, faltan miles de cosas, pero vamos avanzando despacito y en abierto para ir ajustando sobre la realidad. Cuando salimos nos faltaban muchas cosas: no teníamos gestión de usuarios, los dueños de las tiendas no podían editar sus páginas, no se podían subir fotos… Estas tres cosas ya están listas, y vamos trabajando en muchas otras.
Mumumío trata de poder comprar comida con un poquito más de cariño que cuando lo haces en una gran superficie; hacer un poquito más personal y cercano el hecho de comprar lo que luego disfrutarás tanto comiéndote (porque de eso se trata: de disfrutar comiendo), y de hacer posible que pequeños (o deberíamos decir micro) productores puedan dar más salida a sus productos.
La encarnación actual de Mumumío es solo un boceto de lo que nos gustaría tener, pero por algún sitio hay que empezar ;)
# por álvaro · 5 December 09 · 7 comentarios, escribe el tuyo
Cuatro chalados de internet llevamos años soltando el rollo de como Internet democratiza a los medios de producción informativos (o sea, que cualquiera puede publicar), como eso traerá una fragmentación de los medios (ya no miraremos todos al mismo lado) y como eso provocará la pérdida de la posición hegemónica de las grandes marcas de comunicación (los mensajes comunicados por ellos serán cada vez más cuestionados).
O lo que es lo mismo: el ocaso de los medios de masas – que ya era hora; una etapa histórica que dure más de 50 años en estos tiempos de avances tecnológicos y cambios a velocidades de vértigo empezaba a ser demasiado.
Y hoy estoy feliz. Todos los chalados deberíamos estarlo. Porque las dos principales marcas comerciales de comunicación en España han dado fe periódistica de este hecho, han puesto su sello oficial a este suceso y lo han publicado en sus medios para que todos sus lectores puedan disfrutar de la noticia, y además con unas piruetas estilísticas deliciosas.
A raiz de toda la cuestión del manifiesto los dos principales periódicos están realizando la crónica del cambio de paradigma en la comunicación. Y sin darse cuenta.
El Mundo en un editorial titulado “Zapatero no debe ceder frente a los piratas de la Red“:
González-Sinde se reafirmó ayer por la mañana en sus planteamientos tras reunirse con una peculiar representación del sector, entre la que no figuraba ELMUNDO.es -líder mundial de información en español con 24 millones de usuarios únicos- ni MediosOn, la asociación española de medios online, que integra a los principales productores de contenidos.
¿Qué decir acerca de este párrafo, además de que voy a enmarcarlo y colgarlo en la pared? El editorial está lleno de matices-joya: el titular insultando (igual resulto naíf pero: ¿cómo permitimos a un supuesto líder lanzar insultos desde sus editoriales?); el desdén de ese “peculiar representación”, menospreciando a los asistentes; la defensa de los inconstitucionales cortes por una comisión lobby-tizada (defensa que es gravísima viniendo de un medio de comunicación; ¡parece el mundo al revés!)…
Lo único cabal que atisban a escribir es el último párrafo, donde plantean la necesidad de alternativas económicas para el consumo on-line de cultura, incidiendo en la tésis de que la piratería es un problema de experiencia de usuario y de falta de opciones (nuevas opciones que la propia industria dificulta que se pongan en marcha, negando la explotación de derechos y exigiendo unos precios desorbitados).
El País en La ministra, Twitter y Enjuto Mojamuto:
En Internet, el primer (y a veces único) baremo es la notoriedad. En la Red se es importante si tu web tiene muchas visitas, si posees muchos followers (seguidores) en Twitter o si no te caben los amigos en Facebook (…). Salvo ese afán de hacerse ver y oír por cualquier medio (…).
Parece que los textos de El Mundo y de El País los ha escrito la misma persona. El País y El Mundo se mofan de personas que gracias a Internet cuentan cosas que captan atención y generan micro-audiencias. Micro-audiencias que no tan pequeñas deben ser porque ellos mismos implicitamente reconocen en esos insultos que les preocupan. ¿Cómo puede ser que cuatro chalados tengan más relevancia que nosotros?
Lo bonito es que quien ha captado esta atención es un manifiesto anónimo creado y difundido colaborativamente gracias a la red, una iniciativa ciudadana que resume la opinión de un montón de gente sobre el tema en cuestión. Un proceso de comunicación abierto y consensuado en contra de la tendencia del Gobierno de querer dictar leyes sin ningún tipo de debate.
Lo que antes era patrimonio exclusivo de los medios, ahora está en nuestras manos, y ellos mismos lo reconocen.
No creo que la Ley de la Patada en el Router vaya a llegar muy lejos. Porque creo que es claramente inconstitucional y porque va en contra de los aires que soplan en Europa, aires a los que hay que adaptarse. Creo que tenemos que defender la no injerencia de lobbys con intereses muy particulares en temas que nos afectan a todos. En este sentido, apoyo el Manifiesto.
Pero también creo que para legitimar aún más nuestra postura deberíamos posicionarnos en contra de quien si se lucra con las descargas. No se le puede considerar “crimen organizado” como tratan de publicitarlo la SGAE y compañía, y de hecho seguro que mueven cifras de negocio bastante pequeñas. La forma de luchar contra ellos no es una norma como la propuesta, que deja la puerta abierta a unos abusos sin precedente. Pero si que habría que plantear alternativas que neutralicen el problema. Aunque tecnicamente es muy díficil, al menos la voluntad de hacerlo dejaría en evidencia muchos de sus argumentos y aumentaría la solidez de nuestras posturas.
***
Y no, no me gustan los periódicos. No me gustan los periódicos que solo reproducen noticias de agencia. En cuyo criterio editoral pesa más la difusión que la seriedad. Cuyos accionistas solo se preocupan de hacer dinero. Que no se preocupan de sus trabajadores. Que exprimen redacciones para mantener los beneficios, obviando los estupendos dividendos recogidos en años anteriores. Que no invierten en perseguir historias sino que esperan sentados a que les lleguen. No me gustan los titulares descaradamente maniqueos. Ni la poca seriedad de algunos periodistas que se creen en palacios de cristal por escribir bajo grandes marcas.
# por álvaro · 24 November 09 · 2 comentarios, escribe el tuyo
4.272.960 de euros. Esa es la cantidad de dinero que el Alakrana recibió como subvención de la Unión Europea en 2002 para su construcción. Es decir, que el barco se construye con una megasubvención pública, faena en aguas no seguras, recibe varios avisos de que se retire e intentos frustrados de secuestros. Pero acaba siendo secuestrado y alguien paga el rescate. Subvención para la construcción, para el rescate, y los beneficios para el bolsillo de los empresarios que tanto han arriesgado.
El dato lo podemos ver en FishSubsidy, una web que recopila información pública sobre los subsidios europeos a la pesca y los muestra de forma sencilla y ordenada. Además de los más de 4 millones de euros que recibió por el Alakrana, el mismo armador ha recibido otros 4 millones y medio de euros para al menos 3 de sus otros barcos.
También tienes a su primo: farmsubsidy.org
# por álvaro · 17 November 09 · 3 comentarios, escribe el tuyo
Este fin de semana he podido disfrutar del EBE 09. Y digo disfrutar porque yo me lo he pasado pipa: es mi conclusión principal. Era la primera vez que iba (me habían invitado a participar en una mesa redonda). En ediciones anteriores había pensado en asistir pero la cantidad de contenidos que potencialmente me podían interesar nunca habían pesado tanto como para que me decidiese (no puede estar uno a todo).

Comento aquí mis impresiones y planteo cuestiones con ánimo constructivo, que hablar es gratis:
Más reseñas sobre el EBE 09
# por álvaro · 4 November 09 · comenta!
Cuando empezamos a pensar en que queríamos algo como Partigi, había una serie de ideas que le daban forma y constituían lo que podemos considerar una visión. Ideas acerca de cómo elegimos los productos culturales que consumimos, de cómo nos enteramos de que existe lo que acabamos comprando o consumiendo, cómo lo compramos o consumimos…
En este proceso de decisión intervienen una serie de elementos: la información que tenemos, la valoración percibida, el modo de acceso al contenido, la importancia de ese contenido en nuestro círculo social y nuestro círculo mediático (que para muchos cada vez es más social)… Hay muchas estadísticas y muchos informes que arrojan luz sobre estas dinámicas de comportamiento de las personas.
Para validar nuestras tésis (o parte de ellas, porque de algunas estamos absolutamente convencidos :) y tener una visión general que nos aporte elementos de juicio para seguir construyendo y orientar con exactitud nuestra dirección, nos hemos puesto manos a la obra con The Cocktail Analysis para crear un observatorio sobre el consumo de productos culturales.
Se trata de ir analizando periodicamente los mecanismos que mueven a las personas a elegir un producto, a seleccionar una forma de consumo, cuánto dinero se gasta la gente, la influencia del precio y el modo de consumo en los nuevos canales, etc…
La semana que viene publicaremos el estudio, y en linea de algunos de los últimos creados por The Cocktail Analysis, ofreceremos acceso a los datos en bruto de la investigación para que cualquiera les pueda dar forma.
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