La cultura de compartir cultura

– Y entonces, si le viniera el recuerdo de su anterior existencia y lo que allí era considerado como sabiduría, y pensara en sus compañeros esclavos ¿crees que se sentiría feliz por el cambio y les compadecería a ellos?

– Sin lugar a dudas.

La República. Platón (427 – 347 a. C.)

De este modo arrancan las Guías Ubuntu, proyecto de Quim Gil cuya primera encarnación impresa es Iniciación al software libre con Guadalinex V3, en el que tengo el placer de contribuir con un capítulo, La mar de contenidos libres, que incluye La cultura de compartir cultura y Manantiales de cultura libre.

La cultura de compartir cultura es una buena continuación al post del otro día, El software libre como conciencia. No lo incluyo aquí, porque es un buen tocho, pero os invito a leerlo.

Experiencia de uso en descargas de música

Terra.es ha lanzado recientemente su tienda de música on-line, para hacer frente a la versión española de iTunes Music Store (creo recordar que han sido noticia más tiendas similares, pero para lo que voy a comentar, es lo mismo. Total, aunque yo las recordase aquí todos las íbamos a olvidar igual de rápido).

Terra Musica Premium es otro estupendo ejemplo de lo díficil que es producir una gran aplicación web a toda velocidad, lo díficil que es pensar en el largo plazo cuando tienes que salir mañana, y enfrentarte a un patio de butacas vacio, sin usuarios.

En Free Culture Lessig comenta algo que es de cajón (después de leído, claro): iTunes tiene el éxito que tiene porque, entre otras cosas pero fundamentalmente, es más fácil conseguir una canción a través de iTunes que a través de otro programa.

Es más sencillo, más rápido, y más satisfactorio hacer un par de clicks y tener una canción ordenada al lado del resto de tu colección que buscar la misma canción en una red P2P, lo que implica abrir otro programa, seleccionar un archivo de dudosa integridad entre otro montón semejante, esperar a la descarga, que no sabes cuando empezará ni cuando acabará, colocar la canción en su sitio…

(no entraré a debatir el tema de la tipología de los usuarios Mac, que está ahí, pero me desvía de lo que quiero ilustrar y para el caso no es tanta desviación – aunque si entraré a decir que en España la gente no soltaría la pasta de la misma manera: nuestro gen Lazarillo se despertaría para abrir el eMule de turno y lograr la recompensa del pillaje. Es decir, que nosotros no nos bajamos la música por la música, sino por el hecho mismo de la bajada. Es emocionante. Ahora en serio: en España están los listos que no pagan, y el resto que ni entran.)

Retomando el tema: una persona se proveerá de canciones de la manera en que le resulte más cómoda y rápida, no necesariamente más barata (un ordenador y una conexión a Internet cuestan dinero). Los tiros, pues, yo los tiraría por allí: hacer un P2P mejor que el eMule de turno al tiempo que tan transparente como el iTunes de Apple. Algo que mejore la experiencia de uso de una red P2P.

El principal problema de la mayoría de los servicios de descargas, Terra incluido, es que son más díficiles de usar que otras herramientas para el mismo fin, que además son gratis. Mientras esto siga siendo así, no tienen futuro, por mucho que la industria musical y todos los lobbys del mundo criminalicen y persigan hasta el fin de los días tal comportamiento.

El futuro de la tienda de descargas de Terra en un contexto sin usuarios no es muy prometedor, aunque como spain is pain, y venden tonos para móviles y toda la familia de derivados, el resultado probablemente sea el contrario: tienen mucho futuro.

Estaría bien comparar las cifras de estos dos negocios, melodías para teléfonos e industria musical: usuarios y volúmenes de negocio, dinero gastado por usuario, frecuencia de uso…

Las descargas de cancioncitas para móviles y los concursos por SMS funcionan tan bien porque es algo muy fácil de usar. Aunque cueste dinero, su uso es tan inmediato que se hace irresistible.

Y tú, ¿a quien donas?

El otro día recibí en casa el último libro de Lessig, Free Culture (traducido al castellano por Elástico y también por otras personas). Fue toda una sorpresa, porque es el típico libro que está entre tus futuribles pero que no había llegado a pedir… pero allí lo tenía, encima de mi mesa.

Es un “regalo” de la Free Software Foundation a sus miembros asociados. La verdad es que si no fuese por este envío, me hubiese olvidado de que era miembro (y donante, pues) hasta me llegase el correo-e recordando que volviese a aportar para la causa (lo cual haré encantado, supongo).

Esto me llevó a pensar a qué organizaciones he donado alguna vez. Y ver a qué organizaciones, si es que hay alguna, suelen donar los ilustres lectores de furilo. Así con todo, igual nos convertimos en un meme colectivo.

Mi lista de donaciones:

Y creo que ya. En total mis donaciones a estas organizaciones no han superado los $200, pero algo es algo. Y mmm… en esta lista no hay nada español. Como desdichador (¿disclaimer?) comentar que he sido socio de una radio libre durante muchos años y he participado en un buen montón de proyectos del estilo. Con esto mi conciencia queda tranquila y me puedo bajar a tomar cañas.

Y tú, ¿a quién donas?

(este post fue originariamente publicado solo a través de sindicación. Es decir, que estuvo sindicado en exclusiva durante un par de días antes de saltar a la web. Atención, gurús: esto es una idea que podeís explotar comercialmente)

Sobre la reforma del código penal

Es uno de los temas estrella de los últimos días en la agenda blogosférica (algo que muchas veces me lleva a no postear sobre ciertos temas, ¿para qué repetir y hacer leer lo mismo a todo el mundo en un blog y otro y otro…?) pero aún así dejo dos apuntes a sendos artículos interesantes:

En Boulé Miguel recuerda de donde surge el derecho en Usos, costumbres y leyes:

Se suele decir que el derecho desciende de la moral. Cuando un pueblo viene poniendo algo en práctica desde siglos, eso termina convirtiéndose en tradición y puede acabar “cristalizando” también en ley. Esta sería, por tanto, hija de la costumbre. Los usos comerciales de cada pueblo, o las relaciones sociales suelen ser buenos ejemplos de esto. Sin embargo, otras veces, la ley trata de corregir una costumbre arraigada en una sociedad… más

Y Jorge Cortell escribe sobre cómo el diario El País ha podido cometer (presuntamente) un delito el día de la entrada en vigor del nuevo código penal, ya que en uno de los infinitos coleccionables que vende junto al periódico, incluye un programa que suprime o neutraliza los sistemas de protección que acompañan a determinado software.

La ética del hacker

Hace tiempo lo comentaba, las redes sociales no son nada nuevo. Pero es que de hecho, son algo mucho más viejo:

Las redes sociales son tan antiguas como la propia humanidad, pero han cobrado nueva vida bajo el informacionalismo porque las nuevas tecnologías realzan la flexibilidad inherente a las redes, al tiempo que solucionan los problemas de coordinación y gobierno que a lo largo de la historia lastraban a las redes en su competencia con las organizaciones jerárquicas.

Esto lo escribe sesudamente Manuel Castells en el epílogo de La Etica del Hacker, libro que recomiendo encarecidamente a todo el mundo. Yo me crucé por casualidad con una edición de bolsillo (no las que estoy viendo en Internet) muy asequible hace unos días, aunque fue editado en 2001. Escrito por Peka Himanen y con prólogo de Linus Torvalds.

El autor realiza comparaciones que algunos consideran un tanto atrevidas (por ser educados), aunque no dejan de ser interesantes: se remonta hasta la Academia de Platón para comparar sus métodos de enseñanza (o más bien aprendizaje) con los de la universidad actual, heredera del funcionamiento de los monasterios medievales, y de los valores de la ética protestante del trabajo, para venir a decir que estas tres últimas cosas tienen demasiado en común, en contraposición con la ética del hacker, caracterizada por tener unos valores muy diferentes.

Una de varios

Manuel apunta el día 0 de la web semántica (casi 15 años después, ¡no está mal!) con las recientes recomendaciones (así llaman educadamente a los estándares el W3C).

Vía Abraldes.net compruebo que el weblog de El Navegante de El Mundo dispone de feed. Pero, spain is pain, para bajarte el puñetero fichero tienes que:

  1. Registrar tus datos personales: Nombre, Apellidos, Empresa, Cod. Postal, Ciudad, País, URL página, Dirección correo-e
  2. Te mandan un correo de confirmación con un PIN
  3. Vas a la página, haces log in, seleccionas los feeds en los que estás interesados. Ahora solo tienen disponibles 4, y parece que te dejan seleccionar 2
  4. De nuevo, te envían un correo con la URL del feed en cuestión

Ahora voy a ver qué pasa cuando meta la URL que me han envíado en Bloglines. Supongo que todo este proceso lo harán pensando en que quien va a sindicar sus contenidos son otras páginas con fines comerciales, y no personas individuales. Somos despreciables.

Abraldes.net ha preparado feeds de El Mundo, Marca y El País a partir del contenido HTML de sus páginas, y ahora también del weblog de El Navegante. Envidiable trabajo.

En Anedonia: Derecho al referéndum.

La Mundial y el Centre Cultural Collblanc – la Torrassa organizan unas jornadas sobre música libre y autoproducida.

Hay sitio para todos

Un adalid del software libre que si quiere decir su nombre, lo hará en los comentarios :) me cuenta en un correo refiriéndose a su blog, gestionado con Movable Type:

Me encanta el diseño que tiene el de ahora (y si lo cambiara lo imitaría al 100%), pero sigue estando el detalle de que no es libre. Y eso, claro, va contra toda filosofía de la página.

Bien es cierto que Movable Type no es un software con GPL, sino con un copyright y licencia al uso que permite la libre utilización para usos personales y no comerciales, y exige el pago de cierta cantidad para usos comerciales. ¿Qué problema hay con algo así? Me parece que es ser más papista que el papa el rechazar un software como Movable Type por una simple licencia acartonada.

MT es un producto con un montón de horas de desarrollo detrás. Aunque haya software libre perfectamente profesional con miles de hora de desarrollo a sus espaldas, si MT no se apoyase en un modelo comercial, probablemente no existiría (aunque habrá que ver las cuentas de Six Apart hasta la creación de TypePad).

El modo en que Six Apart plantea con su compañía, el de una que espera obtener beneficios vendiendo un producto, tiene como resultado un producto como MT. Si MT no tuviese una empresa detrás, no existiría tal como lo hace hoy, por diversas razones al igual que Blogger, ¿vamos a darle ahora la espalda porque haya sido comprado por una multi?. Creo que eso sería una gran pérdida para todos. MT ha contribuido de una manera creo que bastante importante a la expansión del fenómeno blog, a la creación de un tejido informacional alternativo por el que circulan muchas ideas y muy valiosas. Entre ellas, las del software libre. Por ejemplo, en el blog de nuestro amigo papista :) No solo ha hecho que surjan multitud de blogs y de conversaciones, sino también algunas funcionalidades que luego han sido adoptadas por otros muchos productos GPL, en la más pura tradición del código abierto.

Logicamente no estoy diciendo que sin MT todo lo anterior no hubiese sucedido, nada ni nadie somos imprescindibles para que determinadas cosas que tienen que ocurrir ocurran. Pero estoy convencido de que MT ha tenido bastante peso en este proceso. Sería divertido tener alguna herramienta para poder hacer este tipo de mediciones…

Hablar de licencias en casos como este es poco más que papel mojado. Hay que mirar más allá de un simple texto legal enrevesado y ver qué cosas aporta cierto producto. En este caso MT ha aportado más a la comunidad que muchos productos y personas que se cuadran ante las siglas GPL. Por eso mismo, dejar de utilizarlo por una licencia que significa poco, me parece una tonteria.

“La defensa del dominio público del conocimiento es la batalla más importante que tendremos que librar en los próximos años”

Juan Carlos Rodriguez Ibarra sobre las patentes de software:

Considero una arrogancia que insulta a la razón, pretender apropiarse de todo el conocimiento que hay detrás de un programa informático, por el simple hecho de haber realizado una pequeña aportación, y más arrogante es aún pensar que todas las soluciones que se puedan derivar en el futuro de esa nueva aportación, sólo están en manos del que ha hecho ese mínimo aporte.

El resto de la entrevista también es interesante, o al menos sorprendente: resulta tan extraño escuchar estas palabras de un político que cuesta creerlas. Pero en fin, los hechos están ahí.