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Mi necesario comentario sobre Gmail

Pues al final no era broma. No voy a salir de mi letargo para dar mucho la paliza con esto porque ya se ha hecho. Además, me esperan en la playa. Solo algunos apuntes.

(¿Pero no decías que no ibas a dar la paliza con ésto? Bueno, solo un poco: acabo rápido)

Hace 4 años nadie pensó que un nuevo buscador podría adelantar a gigantes como Yahoo o dejar en la cuneta a Altavista sin despeinarse. Ahora supongo que nadie tendrá dudas de que en un par de años (las personas somos leeentas adaptando estas cosas) Google se hará con gran parte de los usuarios de Yahoo y Hotmail.

Sobre el GB de espacio, Mark Fletcher da en el clavo:

“When designing a service, assume hardware is free. Assume processing power and storage are infinite. Because they approach that over time, and limiting them does your service more harm than good”.

También comenta algo obvio: si tienes un mon-tón de email guardado en Google, volverás, volverás y volverás. Google se convertirá en algo incluso más pegajoso de lo que es ahora.

Las personas saben que Google funciona: es rápido, te da muchos y buenos resultados, y no te da el coñazo con la publicidad. Y son atributos que van a asociar a su email desde el primer momento. E incluso antes: ya lo han hecho. El otro día una amiga (¡Hola Isa!) que no es power-user ni nada por el estilo comentaba que qué guay que Google sacase un email, “con lo fácil que es de utilizar, ¡y encima te dan un montón de espacio!”

Ya lo comenté en su día: lo de que incluyan publicidad contextual relativa al contenido de tus emails me parece una aberración (y parece que, al menos en España, es ilegal). El hecho en si se supone que no es tan malo, ya que dicen que ningún humano hurgará en los mensajes (sería imposible seguir las conversaciones de millones de personas, y es algo que cualquier administrador de sistemas puede hacer a día de hoy). Lo que me parece grave es que nos acostumbremos a estas cosas y no nos importe lo más mínimo. Siempre lo he dicho: dentro de 50 años llevaremos chips en el cuello como hoy los llevan los perros. O esto es el progreso o yo debo ser un tanto reaccionario.