Elvis lo dijo mejor: We can’t go on together with suspicious minds

A estas alturas de la película citar al Cluetrain Manifesto podría parecer un tanto pretencioso (y seguro que lo es). Pero de rebote me he cruzado con él y le he echado un vistazo rápido. Copio y pego:

Algunas de las tesis del Cluetrain Manifesto, de hace 5 años:

Markets are conversations. Markets consist of human beings, not demographic sectors. Conversations among human beings sound human. They are conducted in a human voice.
Whether delivering information, opinions, perspectives, dissenting arguments or humorous asides, the human voice is typically open, natural, uncontrived. There are no secrets. The networked market knows more than companies do about their own products. And whether the news is good or bad, they tell everyone.

Bill Gates, hace menos de 10 días:

Another big phenomenon is building communities around Web sites, around products. Virtually every company ought to have on their Web site the ability for their customers, their suppliers, various people, to interact and their employees to see the dialogue taking place there and jump in and talk to them and help them.

Una parte importante del Cluetrain Manifesto se está empezando a materializar en forma de blogs. El próximo capítulo es la integración del paradigma de red social.

Diseño de interacción en los años 40

Winston S. Churchill cuenta en sus memorias el día que, en plena batalla de Gran Bretaña en 1941, visitó lo que era el cuartel general de la aviación británica, un sala de operaciones a 15 metros bajo tierra:

La Sala de Operaciones del Grupo era como un teatro pequeño, de unos dieciocho metros de ancho, y tenía dos pisos. Nos sentamos en la galería principal de los palcos. Debajo teníamos la mesa con los mapas a gran escala, en torno a la que había reunidos unos veinte jóvenes muy bien entrenados, tanto hombres como mujeres, con sus auxiliares al teléfono.

Delante de nosotros, cubriendo toda la pared donde debería haber estado el telón, había una pizarra gigante, dividida en seis columnas con bombillas eléctricas para los seis puestos de cazas; a cada escuadrón le correspondía una parte de la columna, que a su vez estaba dividida por líneas horizontales, de modo que la última fila de bombillas indicaba, cuando se encendían, los escuadrones que estaban en estado de “alerta” dispuestos para despegar en dos minutos; la hilera siguiente, los que estaban “listos” para intervenir en cinco minutos; después, los que estaban “disponibles” en veinte minutos; después, los que habían despegado; la fila siguiente correspondía a los que habían informado que habían avistado al enemigo; la siguiente (con bombillas rojas), los que estaban en combate y la superior los que regresaban a la base.

Del lado izquierdo, dentro de una especie de palco de cristal, estaban los cuatro o cinco oficiales encargados de medir y evaluar la información que recibían de nuestro cuerpo de vigilancia, que por entonces superaba los cincuenta mil hombres, mujeres y jóvenes. Aunque el radar estaba todavía en pañales, advertía cuando se aproximaba un ataque a nuestras costas; entonces los vigilantes, con prismáticos y teléfonos portátiles, eran nuestra principal fuente de información sobre los atacantes (…). Por consiguiente, cuando había un combate se recibían miles de mensajes.

En varias salas del cuartel general subterráneo, llenas de personas expertas, se tamizaban éstos con gran rapidez y los resultados se transmitían en cuestión de minutos directamente a las personas que estaban alrededor de la mesa, que se encargaban de situarlos en los mapas, y al oficial que supervisaba desde el palco de cristal.

Es curioso ver lo rudimentario y al mismo tiempo sofisticado de este sistema; y pensar en las personas que debieron participar en su construcción y en los que participarían hoy si se hiciese algo similar.

Integrar en vez de inventar

Alvaro Solache escribe en su weblog sobre ciertas funcionalidades de Gmail que le han resultado interesantes. Destaco algunas de las que comenta:

  • Al abrir un mail automaticamente hay un espacio para escribir la respuesta: te ahorras el paso de pulsar para poder escribir (el editor ya está en el mensaje).
  • Los mensajes se agrupan automaticamente por conversaciones y en inbox se muestran en una misma linea.
  • Tiene un diccionario incorporado (en ingles)
  • Los mails de una conversacion se agrupan online; por lo tanto archivar todas tus conversacones automaticamente.
  • Al aplicar una etiqueta a una conversación, se genera un índice con las mismas.
  • Al buscar una palabra clave te muestra los resultados coloreados.
  • Puedes marcar aquellas conversaciones que más te interesen con una estrella; automaticamente se archivan en la carpeta de “Estrellas”
  • Te va generando una lista de Contactos en la que aparecen los mails de las personas con las que conversas normalmente y al cual también puedes añadir contactos.
  • Para sacar del inbox una conversacion simplemente le dices “archivar”.

Esto, que solo serán algunas de las características de Gmail, no son más que un refrito de funcionalidades de diferentes aplicaciones y el acercar funcionalidades de aplicaciones de escritorio a una aplicación web. Están reduciendo esta distancia que hasta ahora era grande pero que tiende a desaparecer (en la dirección contraria, tenemos la integración de herramientas que están en Internet en aplicaciones de escritorio).

No están inventando nada nuevo: han seleccionado lo mejor de cada casa para hacer evolucionar una aplicación, el correo electrónico, que lleva siendo más o menos igual desde hace bastantes años. Lo del “editor que ya está en el mensaje” me recuerda al “añade tu comentario” que tienen las bitácoras; el diccionario incorporado lo hereda de los procesadores de texto; el señalar las palabras buscadas es algo que ya llevaban haciendo mucho tiempo ellos mismos; etc.

Pero si que tiene mucha importancia el cómo combinar y ofrecer ese refrito. Es algo muy simple pero al mismo tiempo muy complejo. El valor de una aplicación no está tanto en inventar nuevas funcionalidades, porque ya está todo inventado (o casi) sino en la acertada combinación de ciertas funcionalidades que hasta ahora han permanecido aisladas, pero que tiene sentido que se integren.

Spain is pain

Somiatruites, Ciberderechos en la Red comenta sobre la gestión de Red.es:

Red.es, la empresa pública que se encarga de la concesión de los dominios .es en España no sabe qué hacer con sus partidas presupuestarias. Unas cantidades nada desdeñables, por otra parte, que rondan los 400 millones de euros por año, aproximadamente la mitad de lo que recibe el Ministerio de Cultura o las partidas públicas destinadas a infraestructuras agrarias. Así que como no sabe qué hacer con ese dinero lo coloca en renta fija. Como hacen las abuelas. Lo cuentan en un artículo que la Asociación de Internautas reproduce de El País: La firma encargada de fomentar Internet apenas ha invertido en su desarrollo

El título de este post está tomado de un disco de Pribata Idaho, que tiene algunas canciones bastante bonitas.

The Paradox of Choice

Me he cruzado con este libro, The Paradox of Choice, que parece interesante:

Whether we’re buying a pair of jeans, ordering a cup of coffee, selecting a long-distance carrier, applying to college, choosing a doctor, or setting up a 401(k), everyday decisions — both big and small — have become increasingly complex due to the overwhelming abundance of choice with which we are presented.

As Americans, we assume that more choice means better options and greater satisfaction. But beware of excessive choice: choice overload can make you question the decisions you make before you even make them, it can set you up for unrealistically high expectations, and it can make you blame yourself for any and all failures. In the long run, this can lead to decision-making paralysis, anxiety, and perpetual stress. And, in a culture that tells us that there is no excuse for falling short of perfection when your options are limitless, too much choice can lead to clinical depression.

In The Paradox of Choice, Barry Schwartz explains at what point choice — the hallmark of individual freedom and self-determination that we so cherish — becomes detrimental to our psychological and emotional well-being. In accessible, engaging, and anecdotal prose, Schwartz shows how the dramatic explosion in choice — from the mundane to the profound challenges of balancing career, family, and individual needs — has paradoxically become a problem instead of a solution. Schwartz also shows how our obsession with choice encourages us to seek that which makes us feel worse.

By synthesizing current research in the social sciences, Schwartz makes the counter intuitive case that eliminating choices can greatly reduce the stress, anxiety, and busyness of our lives. He offers eleven practical steps on how to limit choices to a manageable number, have the discipline to focus on those that are important and ignore the rest, and ultimately derive greater satisfaction from the choices you have to make.

Este mismo problema que parece que el autor solo aplica a cosas que podríamos comprar en un centro comercial u otras más o menos materiales, también se podría aplicar a lo que ocurre en el mundo de los medios y todo eso de la diversidad, la elección crítica, etc. Otro elemento más que añadir a la discusión.

Ping-o-matic, WordPress, y aprendiendo pasta

Me acabo de cruzar con Ping-o-matic, que podríamos denominar como un agregador de pings. No te tienes que preocupar de configurar tu blogware para que haga pings a diferentes servicios, sino solo a Ping-o-matic y éste se encarga de redistribuir tu ping. Usando Movable Type es algo muy útil, porque no tienes que estar esperando a que haga todos los pings, algo que a veces se hace un poco pesado (cuando podría realizarse en segundo plano sin tener pendiente al usuario).

Este servicio tiene algo que ver Photo Matt, una de las personas que lideran el proyecto de WordPress, que acaba de anunciar su versión 1.2 (y que según mi humilde criterio, todavía le falta un par de vueltas si aspira a convertirse en una herramienta de uso extendido para usuarios medios).

WordPress es ese blogware al que todos los que están criticando duramente la nueva política de licencias de Movable Type se van a cambiar. Me parece perfecto que cada uno haga lo que quiera, aunque muchas de las críticas me parecen injustificadas: Six Apart es una empresa que necesita pagar una serie de nóminas a final de mes, y la manera de conseguirlo es haciendo herramientas profesionales, que logicamente no van a regalar, porque si lo hiciesen, Six Apart y por tanto Movable Type no existirían. Si hasta ahora lo han hecho es algo que habría que agradecerles. Movable Type nunca ha sido software libre, ¿alguien esperaba que lo pasase a ser de repente?

Tema aparte es que puede que se hayan pasado con el precio de acuerdo con algunos escenarios de uso: pero están escuchando a la gente y dispuestos a cambiar.

En fin, que ser pequeño e independiente, hacer software y vivir de él es algo complicado.

Y el primero que es una contradicción en sí mismo soy yo, porque después de decir lo anterior, también afirmo que estoy de acuerdo con esto otro.

No sabía que Universia ofreciese el OpenCourseWare del MIT en castellano (supongo que solo en parte).

Alfredo Romeo, co-autor de La Pastilla Roja, habla en su blog de esta lámpara wifi. Le recuerdan en los comentarios que Terremoto ya habló de ambient devices hace tiempo, interesante post que rescatar del recuerdo.

Microsoft y los weblogs

Víctor hace referencia en Linotipo a un artículo en el diario británico The Guardian que trata el tema de los weblogs. En él se comentan algunos usos en torno a weblogs que realizan grandes empresas.

También cita la charla inaugural de Bill Gates en un congreso de Microsoft, dónde habla de blogs:

What blogging and these notifications are about is that you make it very easy to write something that you can think of, like an e-mail, but it goes up onto a Web site. And then people who care about that get a little notification. And so, for example, if you care about dozens of people whenever they write about a certain topic, you can have that notification come into your Inbox and it will be in a different folder and so only when you’re interested in browsing about that topic do you go in and follow those, and it doesn’t interfere with your normal Inbox.

(en este otro post hay más extractos seleccionados de la charla.)

¿Qué podemos esperar que Microsoft incluya en la próxima versión de Windows relativo a weblogs?

¿Algún plugin en Outlook o Word para publicar en tu propia bitácora? ¿Una herramienta específica? ¿Un servicio de alojamiento?

Seguro que todo eso, y probablemente más…

Blogger y trabajo

El nuevo Blogger ha introdocido de tapadillo dos novedades a las que no han dado (estoy seguro que conscientemente) demasiado bombo ni platillo. Se trata de la posibilidad de los perfiles de los usuarios y el sistema de comentarios. Que ya comentaré con más calma la semana que viene (que ahora no me da tiempo)…

Una oferta de trabajo.

Como en todo, no solo basta con imaginar

Fernand0 comenta en La brecha digital:

La comunicación que favorece lo digital no siempre ayuda a que consultemos mayor variedad de informaciones, y establezcamos debates con gente más diferente a nosotros, sino que en muchos casos sucede al revés.

Y JJ Merelo, por otro lado, dice algo parecido en Exploración y explotación:

(…) el comportamiento de exploración/explotación se repite en muchísimos casos. Cuando compras un libro, es muy difícil que te compres, por las buenas, uno de Imre Kertesz si no has leido nada de él antes. (…) En la Internet, por supuesto, pasa lo mismo, con la única diferencia de que la Internet es mucho más inabarcable (…) y tras un enganche inicial que quizás dura unos cuantos meses, vas a los grupos de noticias, foros, canales, páginas web y weblogs que te han gustado en el pasado.

En parte, estoy de acuerdo con ellos. Uno cuando enciende el ordenador para pasar el rato (esto es, alejado de cualquier motivación concreta que le dirija: trabajo, consultar un dato determinado, hacer una compra) acaba tecleando instintivamente la dirección que lleva tecleando un montón de tiempo, o selecciona de sus favoritos el mismo enlace de siempre. En cierto modo, no es más que un acto reflejo. Igual que el llegar a casa, tirarse en el sofá, encender la tele y empezar a hacer zapping no es más que la repetición de una rutina diaria que no cuestionamos.

Por otro lado, lo que comentan contradice algo que yo repito mucho: eso de que Internet y las redes traerán mayor diversidad, más opciones, etc. Pero no lo traerán. Es que ya lo han traído. En diferentes grados según cada cúal y su contexto, claro (frase comodín que no podía faltar). ¿Pero quién, consciente o incoscientemente, red mediante, no consulta distintos periódicos, va a “grupos de noticias, foros, canales, páginas web y weblogs que te han gustado en el pasado”? ¿Acaso no es esto ya una diferencia muy considerable con lo que teníamos antes de instalar el módem?

Y luego está la palabra mágica: los agregadores. Los que tenemos ahora basicamente agregan contenido en formato texto que viene de sitios que publican noticias o historias. ¿Pero quién nos dice que no tendremos el día de mañana feeds cuyo contenido sea vídeo, o canciones? De hecho Reuters (ya, no es un buen ejemplo de pluralidad :) ) acaba de lanzar feeds para sus contenidos audiovisuales.

El concepto de Kinja me parece que se desarrollará increiblemente durante los próximos años. Un agregador para personas que no saben lo que es un agregador ni les interesa. Un mecanismo de filtrado. Logicamente, habrá que imaginar (que ya lo hacemos) y luego trabajar: soluciones maravillosas no lloverán del cielo porque sí.

(la diversidad y el crecimiento también son, por ejemplo, esto que comenta Almu)

Pequeños grandes pasos en el mundo blog

Vaya par de semanitas movidas que llevamos en la blogocosa: los blogs de ya.com, Typepad en castellano, y desde hace algunas horas el nuevo Blogger.

Estos tres movimientos dicen mucho sobre lo que está ocurriendo en torno al fenómeno blog. Algo bastante simple, por otro lado. Tener una bitácora es algo que le puede pasar a cualquiera. O más bien: a cualquiera le pueden entrar ganas de tener una bitácora. Y de esto tan simple se han dado cuenta algunas grandes empresas que ponen en marcha sus servicios para que el usuario medio pueda tener su bitácora. Amén de muchas otras personas o colectivos que han puesto en marcha servicios, herramientas y ayudas para hacer blogs con anterioridad, sentando unas bases sobre las que ahora se desarrolla el fenómeno.

Pero la mayoría de las herramientas son demasiado complejas o no todo lo sencillas de poner en marcha que deberían ser para un usuario medio. Los tres ejemplos citados son ilustrativos de diferentes direcciones dentro del mayor segmento de usuarios de internet que existe (dónde por haber más gente (mucha más), se puede producir el mayor intercambio de elementos, tangibles e intangibles: bienes, servicios, dinero, ideas…).

Typepad es sin duda la mejor y más completa herramienta para hacer blogs que existe, está desembarcando en Europa (Francia, Alemanía y España) y Japón, tiene una empresa detrás con más de 20 empleados, no deja de crecer, tiene dinero… Y el dinero es precisamente la primera barrera para usuarios noveles que quieran poner en marcha su blog: es un servicio de pago, por lo que de entrada parece que no será la opción de un usuario de este tipo. Pero supongo que Six Apart no quiere usuarios de este tipo, que puede que abandonen su blog tan pronto como lo hayan puesto en marcha.

Blogger siempre ha sido algo básico, y en su nueva etapa es el rasgo diferenciador que han querido mantener y llevar al extremo. Es el servicio para no iniciados por excelencia: gratuito, sencillo de usar, y sin demasiadas opciones que la mayoría de los usuarios no van a utilizar. Su nueva página principal no lo podría demostrar mejor: te empiezan por explicar qué es un weblog (publica ideas, recibe feedback, conoce gente) y te dicen lo fácil qué es tener tu weblog, en solo tres pasos (create una cuenta, elige un nombre y selecciona un template).

Los blogs de ya.com suponen la apuesta de uno de los principales portales generalistas en España por el mundo blog. Y eso significa que mi madre puede que se cruce con la palabra blog cualquier día de éstos. Y si madre se cruza con la palabra blog, quiere decir que mucha gente se habrá cruzado con ella también (con la palabra, no con mi madre). En este sentido, podríamos decir que ya.com ha puesto en marcha una gran campaña de marketing anunciando el concepto blog al mundo – sin hacerlo hacerlo explicitamente.

Su herramienta es muy completa, gratuita, el sistema de templates muy flexible, integra comentarios… hay que felicitar a los desarrolladores. Y está en castellano, algo que por el momento Blogger no tiene (y qué es muy importante: no todo el mundo habla inglés, aunque no lo parezca).

En Atalaya se preguntan a dónde irá la blogosfera a partir de ahora. Yo no creo que vayan a surgir fuegos artificiales en el cielo formando la palabra “blogs”, ni que el número de blogs explote repentinamente, pero la gente poco a poco va sabiendo lo que es un blog, y le entra el gusanillo por tener uno. Si a eso le sumas el hecho de que surgen servicios gratuitos (o muy baratos), de calidad, en castellano y fáciles de utilizar, quiere decir que la producción de blogs saldrá cada vez más de círculos geeks o especializados en tecnología o temas afines (aunque ya hay buenos ejemplos de ello, no hace falta decirlo).

Los blogs son, basicamente, publicación personal. La segunda generación de Geocities (y todos sus hermanos) que surgieron hace más de 6 años. Ese gran mito de que en la red todo el mundo puede tener su voz, puede publicar y opinar sobre lo que guste. Algo en lo que, por otra parte, creo firmemente. Si con Geocities tener tu propia página personal era sencillo, con los blogs lo es más: no solo más fácil, sino más rápido y eficaz.

El escenario de dentro de unos años no será uno en el que no haya otra cosa más que blogs. Pero si habrá más diversidad, más opciones, más independencia y honestidad y más responsabilidad en los contenidos que consumiremos. Lo cual, por nimio que parezca, será una revolución. Será una revolución el hecho de que consumamos menos salsa rosas y tómbolas y de que los valores de una sociedad los dejen de imponer el binomio publicidad+telediarios. Si ahora estamos viendo como maduran las herramientas de publicación de contenidos, poco a poco empezaremos a ver software de filtrado colaborativo y herramientas de gestión en red del conocimiento que nos permitirá llegar a lo que queremos. Eso de la web semántica, vaya.

Volviendo al tema de las herramientas de publicación personal, que me voy por las ramas, lo que también creo es que todavía estamos al principio del camino y que queda mucho trabajo en el campo del diseño de interacción y de la experiencia del usuario en general para producir herramientas que resuelvan tareas concretas de una manera eficiente, fáciles de utilizar por cualquier tipo de usuario, lo cual es uno de los indicadores de la madurez de la cosa.