in blogs, Reality Hacking

Detonador blogosférico

Esta mañana se me ha perdido un post. El que escribí ayer. Se me ha quedado una cara de tonto considerable. ¿Donde está mi post? Lo he buscado debajo de la mesa, entre los papeles que hay encima, en la cartera del que se sienta a mi lado (si le conociéseis vosotros también habríais sospechado), dentro de la nevera por si alguien me lo ha escondido… pero nada. Ni rastro de mi post por ningún lado. Nunca me había pasado.

Buscando y rebuscando he acabado por darme cuenta que fuí yo mismo quien borró ayer el post. La historia es como sigue: publiqué el post con un enlace que fallaba; Jordi me avisó del error a través de un comentario en esa misma entrada, diciéndome que borrase el comentario una vez arreglado el problema; cosa que hice, pero se me debió ir la mano porque además de borrar el comentario borré el post entero. Doy por hecho que el fallo fue mío y no de WordPress… No diré que cada día descubro algo de WP que no me gusta.

Dejando a un lado todos estos irrelevantes datos sobre lo más profundo de mi intimidad, trataré de recuperar las dos ideas que contaba en mi post de ayer, que por otro lado no se merecían estos párrafos introductorios… A lo que iba:

El post comenzaba así (disculpas a los que ya leyeron ayer el post):

Estos días vengo dándole (más) vueltas al tema de las bitácoras, sus visitantes, la influencia de las primeras sobre los segundos, y la influencia de los segundos sobre los terceros, o sea, el público no blogosférico. Mangas Verdes (vía Bitacoras.com) ha realizado un interesante análisis de lo ocurrido en torno al anuncio de El País:

Digamos, pues, que tenemos que analizar cuánto de éxito y cuánto de vanagloria hay en el caso Arcadi (influencia de la blogosfera en la decisión de Prisa de retirar la publicidad y pedir perdón). Si nos atenemos al resultado, el éxito ha sido absoluto, es decir, efectivamente se retiró la publicidad y se pidió perdón. Y ahí entra en juego la vanagloria, ¿qué grado de influencia tuvo la blogosfera en ese éxito? ¿Fue un éxito exclusivo de la blogosfera, en parte de la blogosfera, para nada de la blogosfera?

Es largo y denso pero merece una lectura (misiva dedicada a mis lectores más vagos).

El otro tema que comentaba, relacionado con este primero, es el apunte que JJ Merelo realizó hace unos días a raiz de otro comentario de Pepe Cervera en una entrevista en Alzado. Cervera afirma que hay miles de bitácoras con 200 lectores cada una. JJ recuerda la Ley de Pareto aplicada a los blogs: un 20% de los blogs se llevan el 80% de las visitas. Algo que confirma con los datos del Top 500 que ha elaborado Bitácoras.com.

Otras dos constantes en torno a la blogosfera que son obvias pero tienen muchas repercusiones: para estar en el club de ese 20% tienes que llevar on-line dos o tres años como mínimo. Hay muy pocas excepciones de blogs que estén en lo alto de la tabla y sean más jóvenes. Es lógico pensar que cuanto más tiempo lleves on-line más enlaces entrantes recibirás, que es el criterio que se utiliza para crear estas listas; pero eso, que un blog es trabajo y constancia (o adicción y desidia) por encima de muchas otras cosas.

Otra pseudo-ley: cuantos más enlaces publiques, más enlaces recibirás. Más tarde más análisis-de-andar-por-casa. Más más más!