Lo mínimo que un maquetador web debería saber

Cualquier maquetador web, además de todo el XHTML, CSS, y JS que pueda, debería poder entender y trabajar con cosas como:

  $localidades = popmadrid_agenda_localidades(arg(1));
  foreach($localidades as $localidad) {
    echo $localidad->name;
    $items = popmadrid_agenda_get_salas($localidad->tid); 
    if($items) { 
      foreach($items as $item) { 
	    echo l($item->title, "node/$item->nid");
      }
    }
  }

Cómo cambiarte a ti mismo

Lars Pind, uno de los programadores detrás de PublicSquare, ha publicado Planteando objetivos y cambiándote a ti mismo, una entrevista con David Heinemeier Hansson.

Es breve y tratan un solo tema: cómo cambiarse a uno mismo para eliminar nuestros defectos y adquirir las habilidades que nos gustaría tener; porque conseguir lo que queremos es lo que realmente nos hace felices. David plantea el marcarse objetivos tangibles y no demasiado grandilocuentes hacia los que caminar.

No se si el perserguir ser un maestro en uno o varios oficios -como plantea David- es una estrategia sostenible a largo plazo en el marco general de la vida de uno mismo himself. Ser un maestro en un oficio debería ser una herramienta, un medio, pero nunca un fin, en mi humilde e inexperienciada opinión.

De hecho creo que hoy en día falta gente que tenga claro qué hacer con todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición (las herramientas son lo de menos aunque a veces nos lleve mucho tiempo dominarlas). Nos cegamos por lo artificioso de los medios, pero no pensamos demasiado en fines.

Hay miles de ejemplos, podemos comentarlos…

mySociety, ejemplo de proyectos activistas online

[Post originalmente publicado en el Blog de Bloggers de El País]

Hace algunas semanas escribía sobre como la tecnología y las redes podían incrementar la participación de las personas en los asuntos públicos. Disponemos de una democracia que es algo estupendo respecto a sistemas políticos pasados pero también es obvio que podemos seguir mejorando: a todos nos sabe a poco el que nuestra única interacción con la democracia se reduzca a un voto cada 4 años.

La tecnología y las redes aceleran la circulación de la información y esto trae consigo la transparencia, un interesante mecanismo de autoregulación para personas y organizaciones (cuando hacemos algo que no deberíamos lo hacemos con la seguridad de que nadie nos va a ver. Si sospechamos que vamos a ser vistos normalmente o no lo hacemos o seguimos buscando algún recodo donde nos se nos vea).

Será estupendo el día en que la actividad de nuestros representantes sea transparente y haya más interacción con nosotros los representados que ese voto colectivo cada cuatro años. Los políticos podrían consultar de forma más cercana y personal sobre las leyes que están gestando y sobre los proyectos que están planeando, y las personas dar su opinión sobre las cosas que les afectan directamente, saber en qué está gastando su tiempo cada político y qué opiniones tiene sobre ciertos temas, para así tener una información más completa a la hora de ir a votar.

Algunas administraciones tienen digitalizada cantidad de información, lo cual es un comienzo. Pero es necesaria hacer digestibles todos esos datos.

La tecnología necesaria para ejercitar esta transparencia ya existe, lo único que falta es la voluntad de alguien para hacerlo tangible. Lo lógico es que sean las propias estructuras administrativas las que creen este servicio público aunque conociendo por encima sus historias de pasión con la tecnología podemos esperar, como se suele decir, sentados.

Eso es lo que debió pensar Tom Steinberg, el fundador de mySociety, un proyecto sin ánimo de lucro que nació en septiembre de 2003 en Inglaterra. mySociety tiene dos fines: crear webs que proporcionen a las personas beneficios simples y tangibles en el aspecto comunitario y cívico de sus vidas; y enseñar al sector público y de voluntariado mediante proyectos reales cómo usar eficientemente Internet para mejorar las vidas de la gente.

Hace unos días que descubrí sus webs y todavía sigo fascinado. Estos son algunos de sus proyectos:

  • HearFromYourMP.com – lanzado el 21/Nov/2005
    Se trata de crear un canal de comunicación entre los representantes y los electores de acuerdo a la distribución geográfica. Que un político lea y responda las preguntas de miles de personas sería complicado; en HearFromYourMP te suscribes a tu representante; cuando haya un número determinado el sistema envía un mail al político: “Hay 25 personas a las que les interesa saber en qué andas”. Las respuestas y el posterior debate quedan registradas online.
  • PledgeBank.com – lanzado el 13/Jun/2005
    Se trata de animar a la gente que quiere hacer algo por su comunidad de forma altruista, de conseguir que no se sientan solos. Permite a la gente hacer promesas: “Haré tal cosa, pero solo si me ayudan a hacerlo 10 personas más”.
  • WriteToThem.com – lanzado el 14/Feb/2005
    Un lugar donde contactar de forma sencilla con tus representantes electos. Introduciendo el código postal te muestra quienes son tus representantes locales, y a quién debes contactar para cada cosa. WriteToThem envío 5.000 mensajes durante su primer mes de funcionamiento.
  • TheyWorkForYou.com – lanzado el 6/Jun/2004
    Una base de datos anotable de lo que se dice en el Parlamento, y fichas donde se da información clara y objetiva de métricas sobre las actividades de los representantes. Mirad la ficha de uno de los representantes, Robert Kay: se puede ver qué voto en los temas clave, qué cuestiones le interesan, sus apariciones recientes en el Parlamento, estadísticas (por ejemplo, a cuantas de las preguntas envíadas a través de WriteToThem.com ha contestado)…

En EEUU hay algún proyecto similar como Smartizen (y seguro que hay muchos más de los que no tengo ni idea).

Hace unos meses charlando con un amigo le decía que estaba convencido de que se podían desarrollar algunas de las ideas que comentaba en aquel post. Hoy, después de ver un proyecto de verdad y funcionando, estoy más seguro de ello.

Habrá que ponerse a buscar financiación.

Si te gustan las buzzwords y tienes pasta, móntate en la política 2.0.

Listas (y listos)

Me había propuesto realizar un resumen de 10 cosas reseñables que he hecho o me han pasado durante el 2006. Pero no me sale una lista lo suficientemente socializable: o son cosas demasiado colectivas como para que yo las ponga en una lista, o demasiado personales como para que las ponga en un blog (al menos en este)…

Probablemente acabe poniendo los colores de calcetines que me he comprado durante el 2006, 10 comidas ricas que he degustado, 10 borracheras memorables (aunque si me acuerdo de ellas no deberían ser memorables…).

Algo que tampoco haré será poner 10 predicciones para el 2007 o 15 cosas que haré con el año nuevo. Porque ni fumo, ya hago deporte (¡ja!) y otra que si pondría levantaría una sorpresa para alguien que no lee mi blog pero que seguro que lo leería en el preciso instante en el que lo contase.

Tampoco hablaré ni bien ni mal de la Navidad.

Algo que si tengo muy claro que haré con el año nuevo es que voy a rehacer las categorías de este blog. Aunque en el proceso igual me llevo el blog por delante…

Aunque este post parece que si está acabando por ser una lista: la de 10 cosas que no haré, o si haré pero no lo dejaré claro.

Una web de historias

Creo que estamos deshumanizando la web con tanta cifra, tanto negocio millonario, tanta seriedad… Parece que nos quieren hacer creer que la web son negocios, cuando es al revés. La web son historias. Aunque quien ve la web como un negocio o como un conjunto de cifras será porque también hace girar su vida en torno a eso.

A mi personalmente no me interesa. Cada vez menos. Llegando a nada. No diré en público lo que me parecen los negocios por los negocios, el no plantearte una meta más allá de la generación de beneficios. ¿Haces lo que haces solo por dinero?

La web es una web de historias, de personas contándose cosas, conociendo, aprendiendo, disfrutando con pequeñas cosas. Supongo que esto es web2.amor. Pero me siento inundado por webs y personas que solo hablan de cifras, de modelos de negocio, de revenue sharing, de compras, de ventas… Parece que la pasta es de lo que se debe hablar. Estamos contaminados.

La fragmentación de los medios y sus audiencias nos traen un nuevo entretenimiento. Muchas alternativas a lo que tenemos.

Una de estas alternativas se va configurando como género: lo que podríamos llamar personal media (Mena Trott de Six Apart hablaba en un Economist de hace unas semanas de Intimate Media, pero eso reduce el alcance de algo más amplío que ya está pasando).

Es el paso de organizaciones complejas con muchos recursos que diseñan con mucha metodología productos cortados por patrones archiconocidos para ser consumidos en masa, a personas que cuentan historias sencillas de forma espontánea para compartirlas con sus amigos (conocidos o por conocer).

Gente que cuenta cosas en sus blogs, que muestra sus fotos y videos, que da pequeños updates a sus amigos sobre qué está haciendo en un momento dado de forma espontánea y rápida, que cuenta los sitios en los que ha estado y lo especial que allí ha ocurrido, que cuenta historias sobre sus amigos, que ofrece su sofá a viajeros

Estas son solo algunas webs que ya existen, pero llegarán muchas más. Por eso, hoy más que nunca, vivan las webs que te permiten contar y leer historias.

Porque ya no se trata de ofrecer solo herramientas sencillas para publicar, la usabilidad está superada: el siguiente paso es crear espacios donde contar cosas. Hay quien no tendrá nunca un blog pero si que contaría en qué sitios ha estado y qué le han parecido si alguien se lo pone en bandeja.

¿Dónde cuentas tú tus cosas?

Rediseños: los usuarios dicen no

ytv.jpg Yahoo ha lanzado recientemente el rediseño de su guía de televisión, Yahoo TV. A los usuarios no les ha gustado nada. Enfatizo porque esa es la impresión que podría extraerse de los comentarios que la gente ha dejado en ese post, pero no creo que sea fidedigna.

A muchos usuarios no les habrá gustado pero es fundamental tener presente que la gente habla principalmente para quejarse. El porcentaje de feedback positivo es siempre mucho menor. Si algo no te gusta te esforzarás por encontrar un sitio donde plantear tus quejas, con la esperanza -o no- de que arreglen lo que no te gusta. En cambio si te plantan el rediseño de un site, y te gusta, estás cómodo con él, o simplemente te es indiferente, no correrás a decirlo en ningún sitio.

Si que parece que se ha empeorado la experiencia de parte de la funcionalidad esencial, la consulta de la programación – han pasado de un listado simple en HTML que cargaba rápido a algo más ajaxificado que carga no tan rápido (leyendo los comentarios de los usuarios te puedes convertir en un experto en el anterior Yahoo TV en cinco minutos).

Los cambios siempre provocan manifestaciones de reacciones negativas. Pueden provocar reacciones positivas, pero éstas se manifiestan en mucha menor medida, o no se manifiestan directamente. No hay que dejarse llevar por las críticas enfurecidas de los usuarios (porque te podrían llevar a la conclusión de que eres un diseñador pésimo, que has hecho un horrible trabajo y que probablemente no merezcas respirar el mismo aire que ellos).

La parte positiva es que tus usuarios te reportarán fallos y te proporcionarán sugerencias interesantes, y hay que estar listo para asimililarlas e integrarlas rápido.

Cuando en La Coctelera hemos introducido cambios (y eso que han sido pequeños) ha pasado exactamente lo mismo. Usuarios enfadados que no querían los cambios que habíamos hecho. Pero de los que estaban a gusto o no habían percibido los cambios, nunca supimos nada… más que siguen utilizando el servicio. Aunque los enfadados acaban cediendo en su enfado si hablas con ellos, explicas las cosas y mantienes un tono cordial.

De todos modos ahora que nos aproximamos a un cambio de diseño vamos a probarlo de forma extensiva antes de ofrecérselo a todo el mundo. Hemos montado un entorno en el que puedes utilizar la nueva versión o la antigua pero sobre los mismos datos. Se lo ofreceremos a los usuarios más activos para observar sus reacciones y aplicar los cambios pertinentes.

Muy interesante el comentario de un antiguo director de Yahoo TV:

  1. La gente odia el cambio. Hizo cientos de cambios e incluso los de más éxito solo provocaban un 5% de comentarios positivos.
  2. Felicita al equipo por haber llevado adelante el rediseño. Cuando él estaba al cargo, “parecía que Yahoo se esforzaba en dificultar cualquier cambio, en vez de apoyarlo”.
  3. El equipo ha tenido que lidiar no solo con los usuarios, sino con analistas, investigadores, la “UI police”…