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En EEUU las grandes universidades y los grandes museos, incluso grandes parques, han sido creados o se mantienen gracias al filantropismo de gente con mucho dinero. Gente que se ha forrado a lo largo de su vida y que decide donar parte de su fortuna para hacer algo útil por la sociedad en la que vive.

Es el caso de la Universidad de Stanford, El Museo de Historia Natural en Nueva York, La Smithsonian Institution…

Viajamos al presente y nos encontramos con nuevos filántropos como Pierre Omidyar, el creador de eBay, o Mike Klein, quien puso en marcha la Sunlight Foundation poniendo 3,5 millones de dólares de su bolsillo para arrancar el proyecto.

Podéis consultar el listado completo de donaciones que ha recibido la Sunlight, y ver que la Omidyar Network ha invertido hasta la fecha más de 300 millones de dólares en proyectos sociales.

Mike Klein es un empresario “tradicional”: socio de una constructora, fundó una empresa de acceso a información inmobiliaria en tiempo real, tiene una empresa de transporte, una red de gimnasios, ha tenido restaurantes…

¿Qué lleva a una persona así a crear una fundación para aumentar la transparencia del gobierno? ¿Qué lleva a P. Omidyar a meterse en un montón de iniciativas non-profit?

Supongo que, simplemente, pensar que hay cosas que deberían funcionar de otra forma, y poner medios para tratar de conseguirlo. Puede también que la falta de determinados servicios públicos en Estados Unidos fomente que haya gente que quiera cubrir esos huecos. Y puede que en España ocurra lo contrario: que como tenemos la conciencia de que todo lo público lo debe proporcionar el estado, nos quedamos quietos.

En España, como en cualquier sitio, hay gente con dinero suficiente para donar a este tipo de iniciativas. Y seguro que hay gente que lo está haciendo, pero a lo mejor no son figuras tan públicas. Los únicos que conozco son François Derbaix y su mujer Marta Esteve (de Toprual y Rentalia), que han puesto 70.000 euros hasta el momento para construir Voota.

Ante la falta de agilidad de la administración pública, su torpeza para llevar a cabo determinadas iniciativas y su desmesurado e ineficientísimo uso de recursos en la ejecución de cualquier proyecto, la figura del filántropo es necesaria para ejecutar proyectos que luchen por mejorar nuestra sociedad.

¿Qué otros filántropos existen en España? Y si no existen, ¿por qué no hay filántropos en España?