Interesante anécdota: FourSquare llevaba funcionando 6 meses cuando Union Square Ventures invirtió en ellos. Por el momento eran solo los dos fundadores y no habían invertido ni gastado ningún dinero, solo su tiempo. Dennis Crowley, uno de ellos y el actual CEO, había estado escribiendo código pero no se considera un programador. Cuando firmaron con Union Square estos les preguntaron por la cuenta corriente a la que debían transferir el dinero, pero ni siquiera tenían una cuenta corriente. Y cuando contrataron al primer empleado, Dennis le dijo: “Tienes que reescribir todo el código que yo he escrito porque es una porquería”.
Ejemplo paradigmático de bootstrapping, y de cómo no hay que hacer mucho caso a los programadores perfeccionistas en el arranque de un proyecto… :)
Las anécdotas las cuenta Fred Wilson en esta charla (de 20 minutos) sobre cómo ser tu propio jefe:
Descubrí al Dr. Casado hace unos meses por un artículo en El País de Rosa. Un médico de familia que trabaja en un centro de salud en Madrid, que había empezado a utilizar Twitter y otras herramientas de Internet para ampliar la comunicación con sus pacientes.
Recientemente ha participado en un congreso y realizó la siguiente presentación contando como usa las herramientas online. Es cortito y tiene audio, no os lo perdáis:
Me parece un ejemplo precioso de cómo hacer pequeñas cosas y desde abajo proporciona resultados tangibles, prácticos, honestos, eficientes… al tiempo que son pruebas de concepto sin apenas coste que pueden servir para trazar planes más amplíos. Un ejemplo de reality hacking en toda regla.
También me resulta admirable y muy esperanzador que una persona dentro de la administración (de la que siempre nos estamos quejando) tome la iniciativa y de forma personal empiece a hacer aquellas cosas que él piensa que tiene que hacer y que son útiles para las personas a las que sirve.
Esta es la actitud que todos deberíamos tener. En empresas públicas y privadas. Hacer nuestro trabajo lo mejor posible, tomar la iniciativa y dejar de quejarnos de nuestros jefes y de todo lo quejable y de estar quietos y ser pasivos.
Sirva este post como aplauso público al Dr. Casado.
Soy vago y los MP3s en mi disco duro son limitados. Muchas veces siento que estoy un poco cansado de mi biblioteca local: doy vueltas sin saber qué elegir. Spotify me genera una sensación parecida: muy útil para ir a escuchar cosas concretas, pero si no tengo nada en la cabeza, ponerme a buscar cosas que escuchar me deja un poco bloqueado…
Y en ese momento es cuando me acuerdo de Blip.fm – un Twitter de canciones: tus amigos iban blipeando (publicando) temas, y tu escuchabas el timelime combinado: una radio personalizada con las cosas que habían compartido tus amigos. Era ideal porque podías darle al play y escuchar del tirón todo lo que habían compartido tus amigos (en Facebook la gente también comparte muchos videos de canciones, pero tienes que ir dándole al play de cada uno). Como era de esperar, el sueño de Blip.fm no duraría mucho tiempo por temas de derechos.
El objetivo es conseguir una experiencia de radio personalizada: un stream de contenido personalizado que se va actualizando si que tu tengas que preocuparte de cultivarlo. La experiencia que nos da la radio de toda la vida, pero online, y con los inputs de tus amigos.
En Spotify han empezado a incorporar algunas funcionalidades sociales, pero todavía no hay nada que funcione como Blip.fm. Por lo que me pregunto: ¿Sería posible construir un Blip.fm con la API de Spotify? Parece que con la playlist-api que van a sacar en breve, se podría crear algo parecido. Se podría crear una pequeña aplicación que te permitiese crear playlists, y que cualquiera pudiese ir añadiendo canciones a esta playlist. Tu te suscribirías a esa playlist, y listo: la lista se iría alimentando de las cosas que fuesen blipeando tus amigos…
No seguiría el patrón follower-following de Twitter y Blip, pero algo es algo…
Solo permite la sincronización con Google Reader; no puedes añadir fuentes al margen de tu cuenta de Google Reader. Supongo que se habrán querido centrar en uno solo uso para simplificar y demás, pero si no usas Google Reader, esta app no te sirve. Y es una pena, porque a nivel visual es de las más atractivas y con más cuidados detalles. Aunque puede que se pasen a veces…
Es una evolución de la aplicación del mismo nombre para iPhone. La pantalla de inicio muestra montones de tarjetitas que son las diferentes categorías que tienes en tu Reader, indicando el número de items pendientes de leer. Una vez que eliges una categoría te muestra en el sidebar todos los items pendientes de leer (independientemente de la fuente a la que pertenezcan). Cuando eliges un item, además de ver su contenido, te proporciona todas las funcionalidades de Google Reader (favorito, compartido) y además: compartirlo en otros servicios (lo puedo mandar a Instapaper, por ejemplo), y ver directamente la URL del item (es decir, ver la versión “web”).
Tiene unas interacciones un tanto raras; o al menos no demasiado comunes y por eso se sienten un poco extrañas: cuando estás dentro de un item puedes hacer scroll hacia abajo y pasarás al siguiente (mola, pero no tienes ninguna pista de que puedes hacer esto); en el sidebar si desplazas un item hacia la izquierda lo estás marcando favorito, y si lo haces hacia la derecha lo estás marcando como no leído…
Punto negativo: me indica que tengo 4.356 elementos sin leer. ¿No habíamos quedado en que esto de los items pendientes de leer ya estaba superado?
Después de la polémica del New York Times, necesita poca presentación. Te permite añadir tus propias fuentes, te propone destacados, y te permite sincronizar con Google Reader.
Trata de ofrecer una navegación más visual: verticalmente filas de fuentes, y horizontalmente puedes consultar los items de cada fuente. Si los items tienen imágenes las muestra, y esto es lo que le da puntito. Aunque, ¿es realmente necesario? ¿Aporta algo más allá de que visualmente sea atractivo? Una vez que pinchas en un item, te muestra el contenido (dando la opción de ver la versión web también) pero deja a un lado un par de columnas de otras fuentes, metiendo un montón de ruido visual y distracción en un momento en el que deberías concentrarte en la lectura de un item.
Permite la sincronización con Google Reader, y te deja también añadir tus propias fuentes o listas de fuentes. El interfaz replica exactamente el funcionamiento de Bloglines (uno de los decanos de los lectores de noticias): puedes ver las categorías de feeds en el sidebar, y pinchando ves las fuentes, y volviendo a pinchar ves los items de cada una de las fuentes. No innova nada a nivel de interfaz, y eso hace que parezca antiguo y pasado de moda.
No es un lector de noticias propiamente dicho, pero explora un concepto sobre el que llevo pensando cierto tiempo (y que si engaño a alguien me gustaría materializar): lo que te muestra la aplicación son los enlaces que tus amigos comparten en Twitter y Facebook. No se vosotros, pero yo uso cada vez menos un lector de noticias normal, donde yo elijo las fuentes, porque Twitter cada vez me proporciona más contenido que consumir (el lector de noticias personalizado del que hablamos hace años).
El concepto de esta aplicación me gusta mucho, aunque la ejecución podría ser algo mejor: el diseño es algo tosco, y tiene problemillas de interfaz/usabilidad un tanto básicos. Otro punto para evaluar si me pongo a ejecutar mi idea o no es que no me he visto usando regularmente esta aplicación… :)
Tampoco ejecuta el concepto tradicional de lector de fuentes RSS: te permite salvar artículos y contenidos con los que te cruzas mientras vas navegando pero que quieres/puedes leer en ese momento. El resultado es una lista de artículos que te esperan cuando abres la aplicación. Y no solo la app de iPad: también tiene de iPhone, de Kindle, y otras combinaciones… Su uso se ha popularizado bastante y muchas aplicaciones (de Twitter, por ejemplo) permiten salvar URLs a tu Instapaper. Es muy útil, ya que si estás consultando tu Twitter desde tu iPhone mientras esperas en el dentista, puedes salvar artículos para luego.
Como concepto es genial; el diseño es la máxima expresión de sobriedad y simplicidad. Me gusta mucho, pero algún toquecito de diseño creo que no le haría daño. El hecho de que tengas aplicaciones para iPhone y iPad y se sincronicen es genial. Da igual qué dispositivo uses, la aplicación te muestra lo que has leído y lo que no.
En EEUU las grandes universidades y los grandes museos, incluso grandes parques, han sido creados o se mantienen gracias al filantropismo de gente con mucho dinero. Gente que se ha forrado a lo largo de su vida y que decide donar parte de su fortuna para hacer algo útil por la sociedad en la que vive.
Es el caso de la Universidad de Stanford, El Museo de Historia Natural en Nueva York, La Smithsonian Institution…
Viajamos al presente y nos encontramos con nuevos filántropos como Pierre Omidyar, el creador de eBay, o Mike Klein, quien puso en marcha la Sunlight Foundation poniendo 3,5 millones de dólares de su bolsillo para arrancar el proyecto.
Mike Klein es un empresario “tradicional”: socio de una constructora, fundó una empresa de acceso a información inmobiliaria en tiempo real, tiene una empresa de transporte, una red de gimnasios, ha tenido restaurantes…
¿Qué lleva a una persona así a crear una fundación para aumentar la transparencia del gobierno? ¿Qué lleva a P. Omidyar a meterse en un montón de iniciativas non-profit?
Supongo que, simplemente, pensar que hay cosas que deberían funcionar de otra forma, y poner medios para tratar de conseguirlo. Puede también que la falta de determinados servicios públicos en Estados Unidos fomente que haya gente que quiera cubrir esos huecos. Y puede que en España ocurra lo contrario: que como tenemos la conciencia de que todo lo público lo debe proporcionar el estado, nos quedamos quietos.
En España, como en cualquier sitio, hay gente con dinero suficiente para donar a este tipo de iniciativas. Y seguro que hay gente que lo está haciendo, pero a lo mejor no son figuras tan públicas. Los únicos que conozco son François Derbaix y su mujer Marta Esteve (de Toprual y Rentalia), que han puesto 70.000 euros hasta el momento para construir Voota.
Ante la falta de agilidad de la administración pública, su torpeza para llevar a cabo determinadas iniciativas y su desmesurado e ineficientísimo uso de recursos en la ejecución de cualquier proyecto, la figura del filántropo es necesaria para ejecutar proyectos que luchen por mejorar nuestra sociedad.
¿Qué otros filántropos existen en España? Y si no existen, ¿por qué no hay filántropos en España?
Pues ya han pasado las semanas y el próximo martes 1 de junio es la entrega de premios del 1er Desafío AbreDatos, donde se conocerá el ganador del concurso. Será en el MediaLab-Prado en el centro de Madrid: apúntate para venir.
Unos cuantos proyectos se han estado moviendo durante estas semanas y han surgido reuniones y contactos con distintas administraciones, lo cual era un objetivo del concurso. Podéis seguir la actividad de los equipos desde live.abredatos.es.
También hemos tenido cierta repercusión en medios y proximamente desde Pro Bono Publico estaremos participando en distintas conferencias sobre sector público, gobierno abierto, apertura de datos… De lo que no tenemos noticia es que el tema de la apertura de datos haya llegado a políticos de referencia. Poco a poco.
En Pro Bono Publico, la asociación desde la que hemos organizado el desafío, seguimos trabajando a tope:
hemos definido nuestros principios fundacionales, que son la primera piedra de la web de ProBP donde publicaremos toda la información que podamos sobre esos temas;
estamos definiendo ejes de comunicación para establecer contactos con distintos actores del sistema (administraciones públicas, partidos políticos…) para promover la apertura de datos y otras cuestiones;
en breve vamos a empezar a aceptar socios formalmente…
… y más cosas.
Si quieres colaborar, husmea en el wiki y pásate por la lista de correo: si sabes construir webs (programador, diseñador, maquetador) o eres de comunicación, seguro que encuentras alguna pequeña tarea con la que empezar a colaborar y ayudar a construir una sociedad más abierta y transparente.
El pasado fin de semana tuvo lugar el primer Desafío AbreDatos organizado por Pro Bono Publico. Una idea que surgió en una de las quedadas de ProBP a principios de año, y que decidimos ejecutar en cuanto pudiésemos. Así lo hicimos, y estamos muy contentos con el resultado: 47 equipos inscritos, de los cuales han terminado 30.
Podéis ver los proyectos en live.abredatos.es. Muchos proyectos tienen una calidad tremenda para haberse realizado en solo un fin de semana. Ahora comienza una fase de difusión y marketing, periodo de 4 semanas al cual seguirá la evaluación de los proyectos por parte del jurado.
La creación de las aplicaciones es solo la primera parte del camino de AbreDatos: es un tremendo éxito parcial que tengamos aplicaciones útiles funcionando con datos públicos, pero el éxito total lo tenemos que medir en base a las reacciones que provoquemos en las administraciones que gestionan esos datos. Por el momento hemos conseguido ciertarepercusiónmediática; esperemos que se vaya contagiando a los responsables.
El miércoles tuvimos una nueva quedada de ProBP (los terceros miércoles de mes, ¡estás invitado!) y estuvimos planteando los próximos pasos en torno a AbreDatos y a la propia asociación. Puedes leer el resumen de la reunión.
Queremos continuar las lineas que se han esbozado durante el Desafío: crear un equipo de infraestructura técnica que vaya consolidando todo el trabajo técnico, queremos seguir desarrollando el inventario de datos públicos que nos permita hacer un seguimiento de la liberación de los datos, y queremos organizar labores de comunicación para ejercer de “lobby ciudadano” para fomentar y acelerar la liberación de los datos.
Si te interesan todos estos temas y quieres profundizar, te recomiendo la lectura de Open Goverment, un libro de O’Reilly que reune un montón de ensayos de otra tanta gente que cubren un montón de temas relacionados.
Cuando desarrollamos un producto digital podemos utilizar ciertos trucos para mejorar la percepción de uso de los usuarios cuando utilizan un interfaz. Engaños benévolos para hacerles ahorrar tiempo o hacerles pensar que lo están ahorrando. Algunos ejemplos:
En el iPhone OS (iPhone, iPod Touch y ahora iPad) Apple te invita a crear una imagen estática en PNG que sea igual que parte de la primera pantalla que vaya a ver el usuario (logicamente en la imagen no podrás incluir contenido dinámico). La primera pantalla puede tardar en cargar unos instantes, pero la imagen se muestra inmediatamente: de esta manera el usuario percibirá que la aplicación ya está cargando.
En Pivotal Tracker cuando escribes un comentario a una historia y la envías, el sistema actualiza inmediatamente el cliente, con lo que el usuario ve que su comentario ha sido guardado, y por debajo lo envía (un proceso rápido de menos de un segundo, pero no tanto como actualizar de forma inmediata el cliente). Lo mismo ocurre con muchas acciones en Gmail.
En muchas aplicaciones se puede ver el efecto contrario: precargar contenido HTML (ya sea estático o dinámico) y mantenerlo oculto hasta que el usuario utilice el control para verlo, de modo que se muestre de forma inmediata, en vez de tener que recargar a una página nueva o solicitar por Ajax el contenido nuevo.
Facebook (y Google Reader) cargan nuevo contenido de forma automática cuando el usuario hace scroll y se dirige al final del contenido: si el usuario está haciendo scroll es porque quiere más contenido, así que en vez de obligarle a utilizar un paginador o un botón de “ver más”, el sistema actualiza automáticamente lo que ya sabe que el usuario que quiere ver.
Twitter podría hacer algo parecido en su cliente web: podría precargar los siguientes 20 tweets que se muestrar al pulsar “más”; ahora mismo se hace una petición al servidor y tarda en cargarse un par de segundos; si en la primera carga de la página hubiese cargado 40 tweets en vez de solo los 20 primeros, y dejase ocultos los segundos 20, podría mostrar el nuevo contenido de forma inmediata (y cuando el usuario pulsase “más” ponerse a cargar los siguientes 20).
¿Alguien se anima a participar en un taller/barcamp sobre iPhone/iPad apps? Personalmente me han entrado unas ganas tremendas de hacer cosas para el iPad después de haberlo estado utilizando, y que mejor manera de acelerar la introducción que juntarse unos cuantos para hablar y aprender del tema. Puede ser un taller si alguien se ofrece a darlo, o si hay varias personas que se apunten a compartir cosas que controlen, algo más en plan rollo barcamp que podamos hacer durante una mañana de sábado con 3 o 4 sesiones (o una tarde de viernes, y luego cañas).
Los temas que personalmente me gustaría ver cubiertos: por una parte introducción técnica, más o menos cañera, y por otra temas más de HCI/experiencia de usuario. Es decir, que no sea algo solo para desarrolladores o diseñadores, sino algo para esa extraña especie que tiene un pie en cada terreno.