El otro día en Newwws a raiz del debate entablado y alguna pregunta del público, espeté un rotundo “el papel por supuesto que desaparecerá”, en relación al tema de si los periódicos desaparecerán y esas historias.

¿Por qué pienso esto?

  • el hecho de que el papel desaparezca como soporte no es un tema que surja ahora: puede que la crísis nos haya hecho pensar más en ello, pero solo hay que reflexionar durante la friolera de unos 5 largos segundos para recordar que los soportes vienen y luego se van porque hay otros que los sustituyen. Todo es caduco.

    Si además nos fijamos en los últimos 500 años de historia y vemos los soportes utilizados para la transmisión de información, y no nos damos cuenta de que los que están surgiendo en los últimos 25 años suponen una diferencia abismal con todo lo anterior, apaga y vámonos.

  • Hasta ahora casi todo el periodismo digital que se ha hecho ha consistido en trasladar contenidos que tenían una forma determinada derivada de unas limitaciones físicas, a un medio donde no existen esas limitaciones: hemos cogido las noticias que escribíamos para el papel, y las hemos puesto tal cual añadiendo más fotos y algún video. Es lo que hubiésemos hecho cualquiera, pero aceptemos que es un absurdo.

    Poco a poco algunos van experimentando haciendo cosas realmente digitales o como se las prefiera llamar. Pero en el momento en el que estas nuevas narrativas (como las llama Mario Tascón) sean la norma y no la excepción, las formas tradicionales si que tendrán verdaderos problemas y consideraremos los actuales como simples anécdotas.

    Estas nuevas narrativas optimizan el proceso de informarse, nos permiten asimilar más datos en menos tiempo y de forma más precisa. Esto es lo que hay que perseguir: si el papel es el mejor soporte para conseguir esto, genial. Pero va a ser que no.

  • el papel es solo un soporte, un medio para un fin (perdón por poner las palabras medio y fin en la misma frase, no va con segundas…); el periodismo es información, formación y entretenimiento, y puede que los relacionemos demasiado porque es la costumbre y no hemos conocido otra cosa. Pero ambos conceptos pueden existir integramente el uno sin el otro.

    Al periodismo no le hace falta el papel para existir: le hace falta un modelo de negocio.

  • ¿Cuando desaparecerá el papel? Primero, yo no tengo especial inquietud en que desaparezca. Existirán muchas empresas que vivan de ello y les supondrá un problema el que ocurra (al igual que le ha pasado a los fabricantes de película fotográfica; en 10 años practicamente ha desaparecido una industria, pero ha nacido otra mucho mayor).

    Segundo, necesitamos candidatos para el relevo. Yo pongo tres encima de la mesa, dos de los cuales existen y uno tercero no: el iPhone y sus sucesivas generaciones, los lectores de eBooks como el Kindle, y un e-paper que tenga conexión a Internet y pueda reproducir video.

    Por supuesto, como todas las predicciones pretendidamente visionarias el soporte que realmente sustituirá al papel no tendrá nada que ver con estas tres cosas y la elección parecerá haber sido hecha por un humorista.

PS: El papel se convertirá en un objeto de culto. Por mi trayectoría con pasados soportes mediáticos que también iban a desaparecer, me auto profetizo mudanzas igual de intensas durante el resto de mi vida.